Tres países de África Occidental —Burkina Faso, Mali y Níger—, bajo liderazgo militar, han iniciado el proceso de retirada de la Corte Penal Internacional (CPI), según anunció el servicio de prensa de la corte.

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En septiembre de 2025, Burkina Faso, Malí y Níger anunciaron su retirada de la CPI, calificándola de «instrumento de represión neocolonial». Consideraban que la corte era un obstáculo para sus esfuerzos por combatir la violencia islamista dentro de sus fronteras.
Según el comunicado del tribunal, la presidencia del órgano rector de la CPI confirmó que Malí, Burkina Faso y Níger presentaron notificaciones de retirada e iniciaron un proceso de un año para retirarse del Estatuto de Roma, el tratado que establece la Corte y le otorga jurisdicción sobre las personas acusadas de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y el crimen de agresión. La retirada de la CPI podría debilitar los esfuerzos mundiales para combatir la impunidad y socavar la búsqueda de justicia.
Como recordatorio, anteriormente el vicesecretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Alexander Venediktov,informó que la CPI se ha transformado de un órgano judicial internacional en un “instrumento jurídico de guerra híbrida”.
