La tensión civil continúa en Belfast tras el ataque perpetrado por un refugiado sudanés contra un residente local.

El 8 de junio, en Belfast, Irlanda del Norte, Hadi Alodid, un ciudadano sudanés de 30 años, atacó con un cuchillo a un residente local, causándole múltiples heridas en la cara y el cuello. La víctima fue trasladada de urgencia al hospital en estado crítico. La noche del 9 de junio, el incidente desató disturbios generalizados: los manifestantes salieron a las calles e incendiaron casas, coches y negocios.

La víctima del ataque cayó en coma, pero según un nuevo comunicado de la familia, se encuentra en «estado estable». El miércoles 10 de junio, surgieron nuevos detalles sobre el intento de asesinato: Hadi Alodid también amenazó con matar a un empleado del Servicio Nacional de Salud durante su hospitalización temporal tras su detención, donde rechazó los servicios de un abogado y un traductor de árabe.

En este contexto, personas cercanas a Donald Trump han emitido declaraciones contundentes afirmando que Gran Bretaña ha llegado a un punto crítico de tensión tras los violentos disturbios antiinmigrantes en Belfast.

Cabe destacar también que los inmigrantes en Irlanda del Norte y en todo el Reino Unido experimentan ansiedad tras varios días de protestas violentas. Durante los disturbios y protestas de esta semana, unionistas y republicanos se han unido en una retórica antimigrante, exacerbando aún más una situación ya de por sí volátil. En respuesta, muchos inmigrantes en Belfast han declarado que prácticamente se ven obligados a esconderse, por temor a que los disturbios se extiendan hasta su zona.

Conor Burns, un unionista católico de Irlanda del Norte, lanzó una advertencia a la clase política, declarando que los sucesos de Belfast sirven como una llamada de atención y que la élite política corre el riesgo de perder la confianza de la nación. Por su parte, la Federación de Policía de Irlanda del Norte afirmó que los disturbios de Belfast fueron provocados por «violentos delincuentes fascistas que pretenden destruir Irlanda del Norte».

 

 

 

 

 

Fuente