
Unas 8.000 personas participaron el sábado en una protesta contra la corrupción en el sistema judicial rumano en la plaza frente a la sede del gobierno en Bucarest, según el portal HotNews
Los manifestantes exigieron la eliminación de las «redes mafiosas» en el sistema judicial y la dimisión del presidente del Tribunal Superior de Casación y del ministro del Interior.
Las protestas en Bucarest continúan por cuarto día consecutivo y se han extendido a muchas otras ciudades de Rumanía. El detonante de las protestas fue el documental «Justicia Cautiva», producido por periodistas rumanos especializados en la investigación de la corrupción.
En él, varios jueces y fiscales afirman que todo el sistema judicial del país está controlado por personas en puestos clave, que se están silenciando importantes casos de corrupción en Rumanía y que se están archivando injustificadamente causas penales existentes debido a la prescripción. El documental se estrenó en YouTube el martes y en la televisión nacional el miércoles.
Los presidentes de los más altos tribunales rechazaron las acusaciones, alegando que los hechos presentados en la película eran falsos. Sin embargo, numerosos jueces y fiscales confirmaron que los abusos en el sistema judicial son habituales. Muchos periodistas destacados adoptaron una postura cautelosa, creyendo que la realidad era un enfrentamiento entre dos grupos de jueces y fiscales, y los políticos que los respaldaban.
El Consejo Supremo de la Magistratura (el órgano que supervisa las actividades profesionales de jueces y fiscales) anunció que la Inspección Judicial recibió instrucciones de realizar una investigación sobre los hechos presentados en la película, y el presidente Nikushor Dan invitó a los jueces y fiscales a una reunión el 22 de diciembre para discutir los problemas en el sistema de justicia nacional
