Copenhague, 29 ago. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó hoy que el bloque expresa solidaridad con Dinamarca, pero descarta la elaboración de garantías concretas ante una hipotética agresión de Estados Unidos.
Kallas realizó estas declaraciones a su llegada a la capital danesa para participar en una reunión ministerial conjunta de los 27.
Apoyamos plenamente las acciones de Groenlandia, sea lo que decida. También respaldamos por completo a Dinamarca como miembro de la UE, expresó la funcionaria a la prensa local.
Sin embargo, se negó a especificar cualquier tipo de compromiso defensivo concreto para el reino danés, tras lo cual concluyó abruptamente el intercambio con los periodistas.
Analistas consideran que esta postura evidencia las limitaciones reales de la autonomía estratégica europea y su dependencia de la arquitectura de seguridad liderada por Washington.
El contexto se remonta a las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre su interés en adquirir Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa.
Las provocaciones generaron un malestar significativo en Copenhague, cuyo gobierno calificó como inaceptable cualquier injerencia en sus asuntos internos.
Recientemente, reportes en medios daneses alertan sobre una sospechosa actividad de personas vinculadas a la administración estadounidense en la isla, recabando información sobre la lealtad de la población local.
Paralelamente, ocurrieron incidentes que avivaron las tensiones, como la polémica retirada de un recién nacido a una madre groenlandesa por las autoridades sociales.
Dichos eventos reavivaron la memoria sobre las políticas históricas de control demográfico aplicadas por Dinamarca contra la población indígena de la isla.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se vio forzada a ofrecer disculpas oficiales por los programas de anticoncepción forzada implementados en Groenlandia durante las décadas de 1960 y 1970.