El dron transporta 150 kilos de carga útil y abona la tierra hasta diez veces más rápido que las máquinas terrestres.
Ingenieros del sector agrario ruso han comenzado a probar en Kazán, en la república rusa de Tatarstán, un innovador dron agrícola no tripulado con una capacidad entre 8 y 10 veces mayor que la de los equipos terrestres tradicionales, según el diario ruso Izvestia.
En una jornada laboral, la aeronave es capaz de procesar hasta 600 hectáreas de cultivo. Su capacidad de carga es de 150 kilos, lo que permite la introducción en la tierra de importantes volúmenes de productos fitosanitarios y fertilizantes.
Se informa que el vehículo ha sido desarrollado a partir del dron de diseño ruso BAS ID-100A por expertos de la Universidad Estatal Agraria de Kazán, que lo están probando en los campos experimentales de la universidad.
A día de hoy, es el único dispositivo ruso con características similares.
«La principal ventaja de los drones es que no dependen de las condiciones del suelo y su precisión al introducir [fertilizantes]. Permiten trabajar inmediatamente después de la lluvia, cuando los equipos terrestres se atascan. Sin embargo, esta tecnología requiere un mantenimiento costoso y operadores altamente cualificados», comentó Raís Sabírov, un profesor de la universidad.
Los desarrolladores del dron estiman que su uso puede reducir significativamente el coste del procesamiento de tierras. En campos extensos con forma regular, el ahorro puede alcanzar el 25-30 %. En áreas con una configuración compleja o con obstáculos, la eficiencia aumenta hasta el 40 %.