Berliner Zeitung informó previamente, citando un documento confidencial de la Cancillería alemana, que no está permitida la invitación de representantes de Rusia y Bielorrusia a eventos en honor del 80.º aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, comentó este sábado las instrucciones de la Cancillería alemana de no invitar a los representantes oficiales de Rusia y Bielorrusia a los eventos en honor del 80.º aniversario de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, o, incluso, expulsarlos.
La vocera declaró que el Ministerio de Exteriores de Alemania está aún dirigido por la «revanchista y neonazi» Annalena Baerbock, que todavía «se atreve a reclamar la presidencia de la Asamblea General de la ONU». Asimismo, enfatizó que en la decisión de Berlín «no hay nada nuevo».
«El mero hecho de que los herederos ideológicos y descendientes directos de los verdugos de Hitler vayan a ‘expulsar’ a los rusos de las celebraciones de la Victoria ya parece un insulto flagrante. Sin embargo, incluso aquí Baerbock y su equipo de ‘einsatz’ (operativos) no son originales, sino que toman prestada casi textualmente la experiencia de sus predecesores», continuó.
«Resurgimiento del nazismo»
Zajárova recordó que el régimen de Hitler estableció guetos en Polonia occidental, ya que pretendía «deshacerse de los judíos no deseados en territorio alemán, crear lugares de residencia compacta». Añadió que los ‘Einsatzgruppen’ –escuadrones de ejecución itinerantes especiales formados por miembros de la policía secreta de la Alemania nazi y colaboradores– ‘expulsaban’ a los civiles «según principios etnonacionales».
«Entre 1939 y 1944, los alemanes crearon más de 1.300 guetos en todo el territorio controlado por el Reich, incluidas las tierras ocupadas. Para los alemanes, los guetos eran un ‘punto de estacionamiento temporal’ para los judíos, cuyo objetivo final era su exterminio en campos de concentración», apuntó la vocera. «En el año del 80.º aniversario de la Victoria, Annalena Baerbock y su aparato siguen recreando las prácticas inhumanas utilizadas por los nazis«, agregó.
«Si las fuerzas de seguridad alemanas realmente van a expulsar a rusos, bielorrusos, antiguos ciudadanos soviéticos, incluidos judíos, de los actos ceremoniales, no puede calificarse de otra cosa que de resurgimiento del nazismo«, concluyó.
Así, hizo referencia a la publicación del diario Berliner Zeitung que, citando un documento confidencial de las autoridades del país europeo, indicó que no está permitida la invitación de diplomáticos de las dos naciones a actos conmemorativos de importancia federal, regional y local, mientras que las instituciones pueden ejercer «sus derechos a discreción y con sentido de la proporción».
- Previamente, la delegación rusa no fue invitada a los actos conmemorativos del 80.º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau (Auschwitz) por las tropas soviéticas el 27 de enero de 1945. El presidente ruso, Vladímir Putin, calificó esta decisión de «extraña» y «vergonzosa»
- Desde Moscú han señalado en repetidas ocasiones que algunos países occidentales intentan reescribir la historia, indicando que el país euroasiático tiene la obligación de garantizar que se preserve la verdad sobre la Segunda Guerra Mundial y de resistirse a los intentos de falsificar su historia
- Según cifras oficiales, la Unión Soviética perdió unos 27 millones de personas, tanto soldados como civiles, durante la Gran Guerra Patria entre 1941 y 1945. Estas pérdidas constituyen una de las páginas más trágicas de la historia mundial y reflejan la decisiva contribución de la URSS a la victoria sobre la Alemania nazi