Roma, 3 abr. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, criticó los nuevos aranceles impuestos a la Unión Europea (UE) por Estados Unidos, que afectan a su país, y anunció que tratará de negociar para evitar una escalada, indica hoy un comunicado.
En un mensaje divulgado en el sitio oficial de la Presidencia del Consejo de ministros, la mandataria señaló, tras la implementación la víspera de esa medida proteccionista por el presidente norteamericano, Donald Trump, que la misma es “errónea y no conviene a ninguna de las partes”.
“Haremos todo lo posible para trabajar hacia un acuerdo con Estados Unidos, con el objetivo de evitar una guerra comercial que inevitablemente debilitaría a Occidente en favor de otros actores globales”, expresó la jefa de Gobierno.
“En cualquier caso, como siempre, actuaremos en interés de Italia y de su economía, también comparándonos con otros socios europeos”, añadió.
En diversos análisis publicados en los sitios digitales de los diarios Corriere della Sera, Il Sole 24 Ore, Avvenire, y otros importantes medios locales, se destaca que es la primera vez que Meloni cuestiona abiertamente la decisión de Trump, aunque mantiene la esperanza en una posible negociación, algo ya descartado por el líder estadounidense.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de este país, Antonio Tajani, indicó que “ya estamos trabajando con la UE y los socios europeos para una evaluación inicial y una respuesta común”, la cual, según dijo, debe concebirse con “un enfoque pragmático, y basada en el diálogo”.
“Lo que se necesita es una negociación constructiva, con una postura firme, que tenga en cuenta las preocupaciones estadounidenses pero proteja los sagrados intereses europeos”, dijo Tajani, y añadió que su gobierno “no dejará al sistema productivo italiano indefenso”.
Por su parte, el exprimer ministro italiano, Matteo Renzi, actual secretario del partido opositor Italia Viva (IV), cuestionó a Meloni por creer equivocadamente que, dadas sus aparentes buenas relaciones con Trump, este país podría de algún modo salvarse del alza arancelaria, que afectará seriamente su economía.
Según apuntó Renzi, ahora se ve claramente que “nos esperan tiempos difíciles, habrá que reescribir las reglas europeas, abrir nuevos mercados, imponer contramedidas a los estadounidenses” y “corremos el riesgo de pagar un precio muy alto: despidos, inflación, crisis empresariales”.
Italia se encuentra de hecho entre los países más afectados de Europa debido a la gran cantidad de bienes que exporta a Estados Unidos, por valor de unos 65 mil millones de euros anuales, equivalente al 10,0 por ciento de sus ventas al exterior, frente a importaciones por 25 mil millones de euros.
Los sectores más afectados en esta nación europea, según los expertos, serán el automotriz, así como el farmacéutico y el de productos alimentarios, especialmente el vitivinícola.
El Centro de Investigaciones de la Confederación General de la Industria (Confindustria), precisó que los aranceles estadounidenses podrían reducir el Producto Interno Bruto (PIB) italiano un 0,4 por ciento en 2025 y 0,6 puntos porcentuales en 2026, lo que anularía el crecimiento económico previsto para los próximos años.