En los años sesenta, la compañía del sector del automóvil Porshe diseñó el Leopard 1, un carro de combate principal de mediados de la Guerra Fría.
Tras enfrentar pérdidas récord en 2024, Holding Porsche SE, corporación de la industria automotriz controlada por las familias Porsche y Piech, se ve obligado a explorar nuevas áreas de diversificación, incluyendo posibles inversiones en el sector de la defensa, informa Manager Magazin.
El año pasado, el ‘holding’ sufrió una pérdida de aproximadamente 20.000 millones de euros debido a la depreciación de los activos de Volkswagen y Porsche AG. Ahora, el presidente del consejo de administración de Porsche SE, Hans Dieter Potsch, ha anunciado planes para transformar el grupo industrial en una «plataforma de inversión global» y establecer una tercera área clave de inversión. Esta nueva dirección se centrará en tecnología industrial, movilidad y, potencialmente, en el sector de la defensa.
Cabe señalar que no es la primera vez que la empresa colabora con el sector de la defensa. En los años sesenta del siglo pasado, Porshe diseñó el Leopard 1, un carro de combate principal de mediados de la Guerra Fría, que posteriormente fue sustituido por el Leopard 2, un moderno carro de combate de servicio en las Fuerzas Armadas alemanas, en algunos de sus aliados de la OTAN y en otros países de todo el mundo.
En un contexto donde la industria automovilística atraviesa una recesión y la demanda de productos de defensa está en aumento, Lutz Meschke, miembro del consejo de administración, ha confirmado que no existen obstáculos para colaborar con el sector de la defensa. Además, el ‘holding’ ya posee una participación en la empresa tecnológica Quantum Systems, cuyos drones tienen aplicaciones en reconocimiento militar. Porsche SE busca así reforzar las capacidades de defensa en Europa, al mismo tiempo que reduce su dependencia de Asia y Estados Unidos.