Europa está preparada para responder a las tasas, si las conversaciones con Washington para levantar las barreras comerciales no dan resultados, subrayó la jefa la Comisión Europea.
Los aranceles universales de Estados Unidos a múltiples países suponen «un duro golpe» para las empresas y los consumidores de todo el mundo, declaró este miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
«El anuncio del presidente [Donald] Trump, de imponer aranceles universales a todo el mundo, incluida la UE, es un duro golpe para la economía mundial», afirmó la alta funcionaria europea, añadiendo que lamenta «profundamente esta decisión». «Seamos claros sobre las inmensas consecuencias. La economía mundial sufrirá masivamente. La incertidumbre se disparará y provocará el auge de un mayor proteccionismo. Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el planeta», indicó.
Asimismo, señaló que Europa siempre ha estado dispuesta a «negociar con EE.UU. para eliminar cualquier barrera restante al comercio transatlántico». Sin embargo, enfatizó que el Viejo Continente está preparado para responder. «Ya estamos ultimando un primer paquete de contramedidas en respuesta a los aranceles sobre el acero. Y ahora nos estamos preparando para otras contramedidas, para proteger nuestros intereses y nuestras empresas si fracasan las negociaciones», detalló.
Al mismo tiempo, Von der Leyen subrayó que «hay un camino alternativo» y «no es demasiado tarde para abordar las preocupaciones mediante negociaciones». Indicó que el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, «está permanentemente en contacto con sus homólogos estadounidenses».
- Las declaraciones de la jefa de la Comisión Europea se produjeron después de que el líder estadounidense anunciara una tasa base del 10 % en todos los ámbitos y aranceles de represalia sobre múltiples países –incluso algunos de los aliados de Washington– que, según Trump, se están aprovechando de EE.UU. Entre algunos de los aranceles notables se encuentran el 34 % para China, el 32 % para Taiwán, el 24 % para Japón y el 20 % para la Unión Europea.