Madrid, 26 mar. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, hizo hoy un ejercicio de lenguaje ponderado en favor de reforzar la defensa, pero encontró rechazos y falta de consensos.
En su comparecencia ante del Congreso de Diputados, el jefe del Ejecutivo trató de justificar la necesidad de incrementar el presupuesto de defensa e impulsar el desarrollo tecnológico del sector, cuidando de no usar el vocablo rearme.
Argumentó especialmente el imperativo de crear un verdadero ejército europeo formado por fuerzas armadas de los 27 estados miembros de la Unión Europea (UE), y en este sentido aludió a los cambios de postura de Estados Unidos y la supuesta amenaza de Rusia en el continente.
Sin embargo, encontró un rechazo vertical del izquierdista partido Podemos, que lo llamó “señor de la guerra” y tampoco logró hacer cambiar de postura a su aliado cercano en el Gobierno, el grupo Sumar, ni de su vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
Sánchez abogó por desarrollar una política común europea de seguridad y defensa con instrumentos de financiación únicos, e hizo un parangón al respecto con lo sucedido con la pandemia con el material sanitario y compras conjuntas en Europa.
Asimismo, demandó de la UE liderar la respuesta a los desafíos globales y no dejar que otros países definan cuál es la emergencia climática, la lucha contra la pobreza o de cómo financiar el desarrollo.
«Antes del verano el Gobierno pondrá en marcha un gran plan nacional para el desarrollo e impulso de la tecnología y la industria de la seguridad y la defensa españolas», adelantó.
Como era de esperar, el líder del conservador Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, lanzó una serie de preguntas a Sánchez acerca de lo que supondría en el renglón de defensa el gasto anual y cuál sería la procedencia del dinero
El PP, en principio, estaría dispuesto a respaldar al Gobierno en torno al alza del presupuesto en defensa, pero según observadores, es algo que Sánchez descarta de momento.
Significaría implícitamente un triunfo del PP, cuando es evidente que dentro de la coalición en el Ejecutivo hay fracturas insalvables y tampoco las fuerzas nacionalistas de izquierda arropan al gobernante en este asunto.
Artistas y grupos sociales se unieron este miércoles para mostrar su rechazo absoluto al rearme de Europa.