El presidente de Rusia, Vladímir Putin, denunció este martes la destrucción de instalaciones de valor cultural, de la industria y de la energía a manos de personal militar de Ucrania a medida que abandona la provincia de Kursk. «Incluso cuando salen, atacan las instalaciones de herencia cultural y centros religiosos», detalló.
«Me reportaron los militares recientemente que las Fuerzas Armadas de Ucrania dispararon varias decenas de proyectiles contra una iglesia cuando tenían que huir del poblado», dijo el mandatario por videoconferencia. «Todas las atrocidades están siendo registradas por el Comité de Investigaciones y la Fiscalía general», advirtió.