MOSCÚ — Cincuenta y cinco drones de ataque ucranianos fueron abatidos en el suroeste y el oeste de Rusia en la noche del 20 al 21 de enero, reportó el Ministerio de Defensa.
Casi la mitad de estos vehículos aéreos no tripulados, 22, fueron interceptados en la provincia de Briansk; otros 12, en la de Rostov; 10, en la de Smolensk; seis, en la de Vorónezh; cuatro, en la de Sarátov; y uno, en la de Kursk, precisó el ministerio que calificó estos ataques de «terroristas».
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos son proteger a la población de un genocidio por parte del Gobierno de Kiev y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la OTAN hacia el este.
Las provincias rusas limítrofes con Ucrania, como Bélgorod, Briansk, Kursk y Vorónezh, denuncian regularmente impactos de proyectiles, incursiones de drones y otros ataques desde el otro lado de la frontera, que obligan a la población a buscar refugio en otros lugares.