Detrás de la entrevista a Putin: un freno a los prejuicios de la OTAN y el contraste con Biden

Detrás de la entrevista a Putin: un freno a los prejuicios de la OTAN y el contraste con Biden

La entrevista del presidente ruso, Vladímir Putin, con el periodista Tucker Carlson fue «positiva» porque permitió contraponer la idea que Occidente tiene de Moscú, dijo a Sputnik el analista Alberto Hutschenreuter. Para Martín Rodríguez Ossés, el contraste de la entrevista con los errores de Biden son clave para el público estadounidense.

Luego de la entrevista de más de dos horas entre el reportero y el mandatario, el analista internacional Alberto Hutschenreuter dijo a Sputnik que es «muy bueno» que el país euroasiático pueda presentar su visión de los hechos que llevaron a la situación actual en Ucrania, en contraposición a «un enfoque bastante granítico de la guerra que se tiene desde Occidente».

El internacionalista remarcó que «existe una idea muy fomentada en Occidente de que Rusia tiene una condición relativa con el revisionismo geopolítico», es decir, «una idea que busca mostrar a Rusia como un Estado que es una continuación geopolítica de la Unión Soviética. Pero ese país ya no está».

Hutschenreuter consideró que las palabras de Putin, que durante la conversación dejó en claro que Moscú «no tiene intereses en Polonia ni en Letonia ni en ninguna parte», contraponen a la idea que persiste en Occidente de que Rusia busca expandirse más allá de sus fronteras.

«Persiste en Occidente esta idea de que Rusia es un poder ideológico que busca expandir su modelo, su forma de Gobierno y crear esferas de influencia, pero si uno revisa los principales documentos de política exterior, la doctrina militar y la concepción de seguridad estratégica, allí no hay nada que se asemeje a eso», enfatizó el experto.

El analista explicó que desde el inicio del conflicto con Ucrania, las potencias occidentales han construido una narrativa de que «los próximos pasos de Rusia van a ser ir por Lituania, Estonia o Polonia». Si bien enfatizó que se trata de «una amenaza que no es tal», subrayó que para los países de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) esa concepción es clave para justificar la idea de que «hay que vigilar a Rusia dentro de sus propias fronteras».

Una recepción inédita en EEUU
Por su parte, el también analista y especialista en Rusia Martín Rodríguez Ossés comentó a Sputnik que, más allá de lo dicho por Putin en la entrevista, una de las grandes novedades de la entrevista radica en el interés que despertó entre los estadounidenses y occidentales en general.

Si bien consideró que el mensaje de Putin «no fue novedoso» con respecto a apariciones anteriores, se vuelve importante porque «el clima político en los EEUU hoy es mucho más fértil para recepcionar la narrativa rusa».

«El hecho de que Tucker Carlson la haya hecho profundiza esa ventaja para Rusia. No hay otro periodista estadounidense que hubiese logrado la contundencia que vimos ayer en términos de reproducciones», añadió.

Hutschenreuter recordó que Carlson es un periodista identificado con el Partido Republicano, una formación política que históricamente «tiende a desarrollar alguna línea de negociación con Rusia». Por ese motivo, la búsqueda de una entrevista con el presidente ruso le valieron a Carlson las críticas desde el Partido Demócrata, desde donde «le están diciendo que le hace el juego a Putin».

«Para mí es algo positivo que, más allá de quién sea el periodista y el sector al que pertenezca, es importante que el mundo cuente con elementos de diferentes lados para evaluar mejor las causas de este conflicto y el estado de rivalidad entre Rusia y Occidente», reflexionó el experto.

Rodríguez Ossés apuntó otro detalle que, casi por casualidad, aumentó el impacto de la entrevista a Putin entre el público estadounidense: el contraste con la conferencia del presidente estadounidense, Joe Biden, en la que confundió al presidente de Egipto, Abdelfatá Sisi, con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

«Aquellos en EEUU que ven a Biden como un presidente débil pudieron contrastarlo casi de inmediato con el registro de Putin. No es casual que elija hablar de historia porque se posiciona como un erudito y las reacciones de aquellos que no están de acuerdo con Biden vienen de la mano de observar su calidad de hombre de Estado», aseveró el analista.

¿Ayudará la entrevista al final del conflicto en Ucrania?
Para Rodríguez Ossés, a pesar de la entrevista de Putin con Carlson, el líder ruso defendió la necesidad de retomar las negociaciones con Ucrania, la conversación con el periodista estadounidense «no va a influir en un acercamiento porque Zelenski no tiene ni la voluntad ni el visto bueno de sus aliados».

El analista consideró que el presidente ucraniano «está comenzado a cerrar su círculo áulico, su gente de confianza» al tiempo que «hay una percepción notoria de pérdida de poder» frente a otros dirigentes políticos nacionales, por lo que «mientras más acorralado se encuentre menos incentivos tiene para moderar su posición».

«Por otra parte, no tiene señales de sus aliados para hacerlo tampoco. EEUU y gran parte de Europa invirtieron mucho y los costos políticos para los líderes europeos, especialmente, son cada vez más altos. Biden directamente jugó un pleno: cualquier signo de retroceso le cuesta la presidencia», argumentó.

Hutschenreuter también relativizó el impacto de la entrevista en el conflicto, aunque por otro motivo: para el analista, la propia «dinámica en el terreno» está haciendo crecer «los rumores relativos a que Ucrania no va a poder cumplir su propósito de expulsar a las fuerzas rusas».

El experto desestimó además que se produzca «una revigorización de la ayuda occidental» a Ucrania, en un contexto en el que «han aparecido conflictos relativamente nuevos en Medio Oriente» y crecen las voces de Occidente que consideran que «hay que preocuparse más por el ‘verdadero rival’ de EEUU que es China».

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