Suecia cierra la investigación del sabotaje a los Nord Stream

El 26 de septiembre de 2022, los gasoductos Nord Stream 1 y 2 se vieron inutilizados por potentes explosiones en las zonas económicas exclusivas de Suecia y Dinamarca en el mar Báltico. Moscú calificó este sabotaje de «evidente acto terrorista».

Suecia ha anunciado este 7 de febrero que cierra su investigación sobre el sabotaje a los gasoductos Nord Stream, perpetrado el 26 de septiembre de 2022. La conclusión de los fiscales suecos es que «la jurisdicción sueca no se aplica» al caso y por este motivo «la investigación debe cerrarse».

De acuerdo con el comunicado de la Fiscalía de Suecia, inicialmente la Policía de seguridad se hizo cargo de la investigación de los ataques dirigidos a los gasoductos Nord Stream, que fueron perpetrados el 26 de septiembre de 2022 «en aguas internacionales», y «posteriormente el fiscal Mats Ljungqvist dirigió la investigación preliminar, que fue calificada de sabotaje grave«.

El objetivo principal de la investigación preliminar, explica la Fisсalía sueca, «ha sido investigar si ciudadanos suecos estuvieron involucrados en la acción y si se utilizó territorio sueco para llevar a cabo el acto». «La investigación preliminar ha llegado a tal punto que las autoridades tienen una buena idea del incidente y no ha surgido nada que indique que Suecia o ciudadanos suecos estuvieran involucrados en el ataque que tuvo lugar en aguas internacionales», continúa el comunicado.

Una investigación «sistemática y exhaustiva»

Los fiscales suecos han asegurado que su investigación preliminar «ha sido sistemática y exhaustiva»: se ha analizado un gran número de movimientos de barcos para entender lo sucedido; se investigó la escena donde sucedieron los ataques y se llevaron a cabo varios interrogatorios sobre el caso.

En la situación actual se puede afirmar que no es competencia de la jurisdicción sueca, afirma el comunicado.

«Evidente acto terrorista»

A finales de octubre de 2022, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, calificó las explosiones de «evidente acto terrorista» e indicó que era difícil controlar la investigación correspondiente «porque todo está en la zona económica especial de Dinamarca, Suecia y más allá de Alemania».

A su vez, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, en septiembre del año pasado indicó que «entre la comunidad de expertos, cada vez surgen más pruebas de que el sabotaje de los Nord Stream es obra de Washington, que apostó por este indignante acto criminal, guiado por un deseo estrechamente egoísta de consolidar su dominio en Europa, que necesita desesperadamente los recursos energéticos rusos». Nebenzia recordó que se trata un «atentado terrorista que afectó a la infraestructura internacional de gasoductos y tuvo graves consecuencias económicas y medioambientales para numerosos países».


En este contexto, el mandatario ruso declaró en diciembre del año pasado que los gasoductos Nord Stream fueron volados por EE.UU. o algún otro país que actuó bajo su influencia. «Probablemente lo hicieron los estadounidenses o alguien lo hizo por instigación suya«, dijo el presidente, recordando que una de las tuberías del Nord Stream se encuentra operativa pero Alemania no permite ponerla en funcionamiento.

  • Las potentes explosiones en los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 tuvieron lugar el 26 de septiembre. En consecuencia, se detectaron fugas de gas en el mar. Las autoridades de varios países atribuyeron las explosiones a posibles actos de sabotaje.
  • El presidente ruso ya declaró que detrás de estos ataques se encuentra alguien «capaz de organizar las explosiones técnicamente y que ya recurrió a ese tipo de sabotajes, y fue pillado con las manos en la masa, pero quedó impune». El líder ruso también indicó que el incidente fue beneficioso para EE.UU., que ahora «puede suministrar recursos energéticos a precios más altos».
  • Los gobiernos de Dinamarca, Alemania y Suecia se negaron a divulgar los resultados de su investigación sobre las explosiones en los gasoductos y desoyeron las peticiones de Rusia, que solicitó que se le permitiera participar en las investigaciones.
  • Suecia, en cuya zona económica especial se produjo el accidente, se había negado a involucrar a Rusia en la investigación, escudándose en que la información de los hechos «está sujeta a confidencialidad directamente relacionada con la seguridad nacional».

 

 

Fuente