Según la agencia oficial de noticias MENA, el Tribunal Penal de la ciudad de Ismailia condenó a 74 personas por realizar presuntos «actos violentos» durante el golpe militar de 2013.
De estas 74 personas, nueve fueron condenadas a 15 años de prisión; 43 fueron condenadas a 10 años; otras 19, a más de 7 años; tres más fueron condenadas a cinco años de prisión, mientras que otros 14 acusados fueron absueltos.
Las sentencias aún pueden ser apeladas ante la Corte de Casación, el tribunal de apelación más alto del país.
Algunos grupos defensores de derechos humanos acusan con frecuencia a las autoridades egipcias de juzgar y condenar a los opositores políticos con cargos criminales falsos. Por su parte, los funcionarios del gobierno egipcio aseguran que todos los acusados reciben un trato justo y que se les respeta el debido proceso.
Egipto ha sido asolado por la violencia desde 2013, cuando Mohamed Morsi, el primer presidente del país elegido libremente, fue derrocado y encarcelado luego de un sangriento golpe militar.